viernes, 13 de junio de 2008

VI. La simpatía de la maldita puta traidora

La maldita puta traidora se cree francamente superior a los demás.

En público se hace la simpática. Con el tiempo se consigue una corte de gusanos que la festejan.

Pero en privado no deja de menospreciar a todo el mundo.

Igual, tampoco en eso es consecuente y acaba traicionando su impostada iracundia.

Cuando le conviene, y si puede, se vale de aquellos que trató de pelotudos para sacar una mínima ventaja.